El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, abrió un período de «reflexión» para decidir si adelanta las elecciones generales, después de que el Congreso de los Diputados rechazara este viernes los dos reales decretos-ley de vivienda que había aprobado su Consejo de Ministros días antes.

Los dos textos cayeron con los votos en contra del Partido Popular (PP), Vox, los independentistas catalanes de Junts y los navarros de UPN. El primero obtuvo 172 votos a favor y 178 en contra; el segundo, 166 a favor y 184 en contra.

Qué incluían los decretos

El paquete prohibía los desalojos de familias vulnerables hasta 2030, limitaba hasta 2028 la compra de viviendas por grandes fondos de inversión e incluía ayudas para comprar vivienda y beneficios fiscales para propietarios. El segundo decreto sumaba la prórroga automática de los contratos de alquiler, un reclamo de las organizaciones de inquilinos.

El gobierno había dividido las medidas en dos textos para intentar asegurar el apoyo de Junts al menos en uno de ellos. Sin embargo, la dirección de ese partido decidió a última hora del jueves votar en contra de ambos y pidió que se retiraran. Según fuentes de Junts, el decreto no protegía al pequeño propietario —al obligarlo a indemnizar si no renovaba un alquiler— ni frenaba a los fondos especulativos. El PSOE y Sumar se negaron a retirarlos para que cada grupo «se retratara» con su voto.

Adelanto electoral: versiones encontradas

Las señales desde el gobierno fueron contradictorias a lo largo del día. Antes de la votación, fuentes del Consejo de Ministros hablaban de un «99%» de posibilidades de que Sánchez convocara elecciones de inmediato si caían los decretos, mientras que fuentes de la Moncloa negaban que se estuviera barajando esa opción.

Tras la votación, el Ejecutivo calificó lo sucedido de «muy grave» y admitió que el adelanto no está descartado, aunque aclaró que la decisión no está tomada. Según el entorno del presidente, Sánchez quiere evaluar antes la reacción en la calle y su posible efecto en la movilización de su electorado.

Si opta por adelantar, el calendario marca que debería aprobar el decreto de disolución de las Cortes el lunes —día en que está convocada la ejecutiva del PSOE— para publicarlo el martes en el Boletín Oficial del Estado. Las elecciones se celebrarían 54 días después, el 29 de noviembre. Sánchez había sostenido hasta ahora que las generales serían el año próximo.

Las reacciones

Al cierre del debate, Sánchez advirtió a PP, Vox y Junts: «La historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de lo que imaginan». El PSOE afirmó en un comunicado que los desalojos «llevarán su nombre».

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, respondió que su partido está preparado: «Por mí que convoque cuando quiera y por España que convoque cuanto antes». El portavoz de Esquerra Republicana, Gabriel Rufián, acusó a Junts de votar movido por «intereses inmobiliarios».

En la Puerta del Sol, en Madrid, creció el campamento de protesta por la vivienda, movilizado desde hace semanas tras el desalojo de una mujer de 87 años que había vivido 70 en el mismo apartamento. Allí hubo gritos de «¡Vergüenza!», críticas también al gobierno y llamados a una huelga general, que el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid empezó a discutir con las centrales sindicales.

Qué sigue

Sánchez decidirá durante el fin de semana. Si no convoca elecciones, el gobierno deberá buscar otra vía para recuperar las medidas de vivienda; si lo hace, el anuncio llegaría el lunes.