Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump y uno de sus principales negociadores para Medio Oriente, rechazó este viernes que exista un conflicto de intereses entre su papel diplomático en la guerra de Gaza y las inversiones de su fondo Affinity Partners en Israel.

La polémica surgió por una investigación periodística publicada el jueves en Estados Unidos, según la cual Affinity es el mayor accionista de Phoenix Financial, un grupo financiero israelí que invirtió al menos 456 millones de dólares en empresas vinculadas a la campaña militar en Gaza, entre ellas Elbit Systems, el mayor fabricante de armas de Israel, y otras ocho compañías que proveen equipamiento al ejército.

La respuesta de Kushner

«Se publicó una historia y un titular profundamente engañosos que sugieren que mi trabajo diplomático en Medio Oriente de alguna manera benefició inversiones en empresas de defensa israelíes», escribió Kushner en la red social X.

Según su versión, Phoenix «no es una empresa de defensa», sino una de las mayores instituciones financieras que cotizan en bolsa en Israel, muy regulada y con unos 220.000 millones de dólares bajo gestión. «Piensen en Phoenix como el equivalente israelí de Vanguard o Fidelity. Administra los ahorros jubilatorios de millones de israelíes. Los ahorristas no eligen las inversiones individuales, y yo tampoco», sostuvo.

Kushner agregó que la inversión de Affinity en Phoenix es pública, anterior a la reelección de Trump y a su regreso a la función pública, y que su fondo no es dueño de las empresas de defensa señaladas. También destacó que la inversión en Phoenix se multiplicó por más de cinco desde que entró.

Lo que dice la investigación

El propio informe señala que no encontró indicios de que las acciones de Kushner como diplomático hayan afectado directamente las inversiones revisadas, un punto que el enviado reprochó que quedara relegado. Su abogado afirmó que Kushner nunca participó en las decisiones de inversión de Phoenix ni integró su directorio.

Sin embargo, la investigación recuerda que Kushner había dicho que mantenía «un diálogo muy activo» con la conducción de Phoenix y que se reunía con ella cada pocas semanas. Su abogado confirmó esas conversaciones sobre la marcha de la empresa y oportunidades estratégicas, aunque dijo que disminuyeron a medida que se involucró en la diplomacia.

El informe también apunta que Kushner evitó un escrutinio mayor al actuar como enviado voluntario y no aceptar un cargo de gobierno que lo obligaría a declarar sus finanzas. La Casa Blanca calificó las críticas de «narrativa gastada» y sostuvo que sus negocios no tienen relación con su trabajo diplomático. La cadena que publicó la investigación dijo que la mantiene.

Un rol doble

Kushner empezó a asesorar informalmente a Trump sobre Gaza en mayo del año pasado, junto al enviado especial Steve Witkoff, y en octubre del año pasado viajó a Sharm el Sheij, Egipto, para ayudar a cerrar el acuerdo de alto el fuego. En marzo, el representante demócrata Robert Garcia y el senador Ron Wyden enviaron una carta a la Casa Blanca en la que expresaban «serias preocupaciones» por sus posibles conflictos de intereses.

Qué sigue

Kushner aseguró que la polémica no lo distraerá de su trabajo para «ayudar a terminar guerras». Resta ver si el Congreso estadounidense, donde la oposición demócrata ya había planteado dudas, impulsa algún pedido formal de información sobre sus inversiones.