Margaret Hamilton, la científica de la computación que dirigió el equipo que programó las computadoras de a bordo de las misiones Apolo de la NASA, murió el 30 de septiembre a los 90 años, informó este miércoles el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), donde trabajó durante dos décadas.
Hamilton es considerada una de las fundadoras de la ingeniería de software como disciplina: fue ella quien acuñó el término para que el desarrollo de programas tuviera el mismo reconocimiento que otras ramas de la ingeniería, en una época en que se lo veía como un oficio menor.
De un aviso en el diario a la Luna
Cuando se preparaba para hacer estudios de posgrado, su esposo vio un aviso en el diario: el Laboratorio de Instrumentación del MIT, que había ganado el contrato de la NASA para construir el software de vuelo del programa Apolo, buscaba gente para desarrollar programas para "enviar al hombre a la Luna". Hamilton se postuló y fue contratada como la primera programadora del proyecto Apolo en el MIT, y la primera mujer en ese rol.
Trabajó primero en el software de las misiones no tripuladas y luego pasó a dirigir el equipo del software de vuelo de las misiones tripuladas. Llegó a ser directora adjunta a cargo del equipo del módulo de comando y servicio, cuando más de 400 personas trabajaban en el software del programa.
El alunizaje del Apolo 11
Su aporte más recordado llegó durante el descenso del módulo lunar del Apolo 11. Minutos antes de posarse en la superficie, la computadora de a bordo empezó a lanzar alarmas por una sobrecarga, causada por un interruptor de hardware mal configurado que la saturaba de datos de un radar que no hacía falta. El software diseñado por el equipo de Hamilton estaba preparado para descartar las tareas secundarias y dar prioridad a las funciones críticas. Desde Houston autorizaron seguir adelante, y la misión se completó: por primera vez dos personas caminaron sobre la Luna.
Después del Apolo
Hamilton dejó el laboratorio cuando se separó del MIT y se convirtió en el Draper Laboratory. Luego fundó Higher Order Software, basada en su enfoque de prevención de errores y tolerancia a fallos, y más tarde Hamilton Technologies, dedicada a metodologías de desarrollo de software. Recibió la Medalla Presidencial de la Libertad, la máxima distinción civil de Estados Unidos.
Le sobreviven su hija, Lauren Hamilton, su yerno, dos nietos y cuatro bisnietos.
Qué sigue
- Se hará un servicio en su memoria en primavera boreal en Cambridge, Massachusetts.

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