El precio del petróleo volvió a dispararse este jueves. Por la mañana, el barril de Brent del mar del Norte para entrega en diciembre subía 5,09%, a 105,30 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) para noviembre avanzaba 5,12%, a 92,80 dólares.

Qué empuja la suba

El salto responde a reportes de prensa estadounidense según los cuales la Casa Blanca pidió al Pentágono elaborar opciones de ataque contra objetivos iraníes, que podrían ejecutarse antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Según esos reportes, todavía no hay una decisión final, pero una eventual reanudación de "operaciones de combate de gran envergadura" implicaría bombardeos masivos contra infraestructura energética y nuclear de Irán.

Para Arne Lohmann Rasmussen, analista de Global Risk Management, la estrategia de Washington apunta a "presionar a Irán, hacer bajar los precios de la energía y mostrar avances en el conflicto antes de las elecciones". En el corto plazo, el efecto en el mercado fue el inverso.

Arabia Saudita, bajo fuego

A la tensión con Irán se suma la escalada de los hutíes de Yemen contra Arabia Saudita, el mayor exportador de crudo del mundo. Este jueves, el grupo afirmó haber lanzado un misil balístico contra el aeropuerto internacional de Riad, un día después de ataques con drones contra los aeropuertos de Riad y Abha que dejaron tres muertos.

Los ataques contra instalaciones saudíes amenazan las rutas de exportación alternativas al estrecho de Ormuz, donde el tráfico de buques ya se redujo por la guerra con Irán. Esa combinación —menos tránsito por Ormuz y riesgo sobre la infraestructura saudí— es la que mantiene al mercado en alerta.

Qué sigue

El mercado seguirá pendiente de cualquier anuncio de Washington sobre una acción militar contra Irán y de la evolución de los ataques hutíes contra la infraestructura saudí. Resta ver si la suba se sostiene al cierre de la jornada y cómo se traslada a los precios de los combustibles en los países importadores.