Este martes una multitud de vecinos de Mercedes marchó hasta la Jefatura de Policía y pidió la comparecencia del jefe de Policía de Soriano, el comisario general Luis Enrique González. El jerarca salió a la calle, con dos agentes, y se puso a anotar los reclamos.

La marcha la impulsaron trabajadores de una cadena de supermercados, pero llegó gente de toda la ciudad. No había un portavoz ni una lista cerrada. Entre los pedidos que se repetían estaban la aplicación de la ley de vagancia, el fin de los cuidacoches y el desalojo de un asentamiento cercano a la estación de tren. Varios vecinos gritaban a la vez y González no llegaba a terminar una respuesta.

“Los policías, como los fiscales y los jueces, tenemos que actuar en base a normas y no podemos salirnos de ellas”, dijo. Explicó que las actuaciones las dirige la Justicia y que para detener a una persona hace falta una orden de un juez, tramitada por la fiscalía. Desde la calle le respondieron que la policía tiene que moverse más, y apuntaron a cuidacoches y limpiavidrios.

Después la marcha siguió hasta la Intendencia. Guillermo Besozzi bajó a la vereda. Dijo que el problema de los cuidacoches es endémico en muchas ciudades. “La seguridad no es de la Intendencia, el tránsito sí”. Contó que ya se reunió con el jefe de Policía. Los vecinos quedaron divididos: unos quieren regular el trabajo y asignarlo con requisitos de conducta, otros quieren suprimirlo. Besozzi habló de un llamado con esos requisitos.

Qué sigue

  • Si la Jefatura y la Intendencia traducen el diálogo en medidas.
  • El reclamo por los cuidacoches, que Besozzi dejó abierto.