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Cómo prevenir la enfermedad meningocócica y qué grupos tienen mayor riesgo, según especialista

Representación del ADN y bacterias. · Imagen: El País · Ver original
El meningococo es una bacteria (Neisseria meningitidis) que puede vivir en la nariz y la garganta de personas sanas sin provocar síntomas. De hecho, según explicó el pediatra Eduardo Regueira en la red social X, entre el 20% y el 25% de los adultos jóvenes son portadores asintomáticos. Sin embargo, en algunos casos la bacteria logra invadir el organismo y provocar una enfermedad grave, como meningitis o una infección generalizada de la sangre (sepsis meningocócica), que puede evolucionar rápidamente si no recibe tratamiento.
La muerte de una niña de 11 años que cursaba quinto año en la Escuela N.º 102 Juana de Ibarbourou, ocurrida este miércoles 15 de julio tras contraer enfermedad meningocócica, generó preocupación entre muchas familias uruguayas. En ese contexto, Regueira publicó información con el objetivo de "transmitir tranquilidad" y recordar cuáles son los síntomas que deben motivar una consulta médica inmediata, quiénes tienen mayor riesgo y qué medidas de prevención existen.
La bacteria se transmite exclusivamente entre personas mediante las secreciones respiratorias. Esto significa que el contagio suele ocurrir tras un contacto estrecho y prolongado con una persona infectada o portadora, por ejemplo a través de besos, tos o estornudos, compartir cubiertos, vasos o botellas y la convivencia cercana durante varias horas.
Uno de los aspectos que más preocupa a los especialistas es que la enfermedad puede comenzar como un cuadro inespecífico, similar al de muchas infecciones virales, pero empeorar en cuestión de horas. Por eso, Regueira recordó que es importante consultar de inmediato si una persona con fiebre presenta alguno de estos signos:
Los especialistas insisten en que el diagnóstico precoz y el inicio inmediato del tratamiento son fundamentales para mejorar el pronóstico.
¿Quiénes tienen mayor riesgo? Si bien cualquier persona puede enfermar, existen grupos con mayor riesgo de desarrollar enfermedad meningocócica. Entre ellos se encuentran: lactantes, niños menores de cinco años, adolescentes, personas que viven en situaciones de hacinamiento, estudiantes que residen en hogares o residencias estudiantiles, reclutas militares, convivientes y cuidadores de personas infectadas, viajeros a zonas donde la enfermedad es más frecuente, personal de laboratorio que trabaja con la bacteria, personas con inmunodeficiencias, VIH, ausencia de bazo o tratamiento con eculizumab.
Una de las principales herramientas de prevención es la vacunación. En Uruguay, desde el 3 de julio, los adolescentes de 11 y 12 años pueden acceder gratuitamente a la vacuna contra el meningococo como parte de la estrategia de inmunización.
La incorporación de esta vacuna busca reducir el riesgo de enfermedad grave justamente en uno de los grupos donde la circulación de la bacteria suele ser mayor y donde muchas personas pueden ser portadoras sin presentar síntomas.
Aunque la enfermedad meningocócica puede ser muy grave, sigue siendo poco frecuente. El especialista insistió en que la mejor estrategia es conocer los síntomas de alarma, consultar rápidamente ante un cuadro compatible y mantener al día las vacunas recomendadas para cada edad. Con información oportuna, diagnóstico precoz y tratamiento inmediato, es posible reducir significativamente las complicaciones de esta infección.




