Las autoridades federales de Estados Unidos detuvieron y acusaron a James Cody Bryant, de 30 años y residente de Bellingham, en el estado de Washington, de conspiración para asesinar personas en un país extranjero por su papel en el tiroteo escolar de Tumbler Ridge, en la provincia canadiense de Columbia Británica, uno de los más letales en la historia de Canadá.

El anuncio se hizo este martes en una conferencia de prensa conjunta de la fiscalía federal de Seattle, el FBI y autoridades canadienses. Si es declarado culpable, Bryant enfrenta una pena que puede llegar a la cadena perpetua.

Qué se le atribuye

Según la acusación, Bryant mantuvo contacto durante al menos seis meses con Jesse Van Rootselaar, la joven de 18 años que el 10 de febrero mató a su madre y a su medio hermano en su casa y luego abrió fuego en la escuela secundaria del pueblo, de unos 2.300 habitantes. En total murieron ocho personas, seis de ellas menores, y hubo decenas de heridos. La atacante se quitó la vida dentro del edificio cuando llegó la policía.

Los fiscales sostienen que ambos se comunicaban por la plataforma Discord y que Bryant le dio consejos tácticos y técnicos, le envió dinero para comprar artículos que usó en el ataque, le explicó cómo borrar mensajes para mantener el plan en secreto e incluso cómo arrancar y manejar el auto con el que llegó a la escuela. También aceptó transmitir el ataque en vivo por Twitch para "maximizar la notoriedad" de la autora, según el jefe del FBI en Seattle, Mike Herrington.

"Sin la lealtad mal entendida de Bryant y su disposición a operar la transmisión, no sabemos si la autora habría seguido adelante con el crimen", afirmó Herrington. El fiscal federal interino Neil Floyd agregó que Bryant tenía la información y la posibilidad de alertar a las autoridades, que llegó a discutirlo con la atacante y que eligió no hacerlo.

Lo que ya había admitido

Documentos judiciales presentados por el FBI indican que agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional entrevistaron a Bryant apenas dos días después de la masacre. En esa ocasión admitió ser el titular de la cuenta de Discord que hablaba con Van Rootselaar desde hacía meses y haber visto el intento de transmisión del ataque. Según la denuncia, ambos se conocieron en internet tres años antes y probaron la calidad de la transmisión en las semanas previas. Bryant llegó a decir a los investigadores que tal vez era "la única persona que podría haber detenido" a la atacante.

Las autoridades canadienses también señalaron que la cuenta de Van Rootselaar en una plataforma de inteligencia artificial había sido suspendida por sus mensajes sobre violencia armada, sin que eso derivara en un aviso a la policía.

Qué sigue

Bryant deberá comparecer ante un tribunal federal en Seattle, donde se fijarán los próximos pasos del proceso. Resta saber si Canadá pedirá su extradición o presentará cargos propios, y qué consecuencias tendrá el caso en el debate sobre la responsabilidad de las plataformas digitales en la detección de amenazas.