La Intendencia de Montevideo presentó el 20 de agosto un segundo paquete de nueve acciones para ordenar el tránsito y modificar algunos servicios del Sistema de Transporte Metropolitano (STM). El anuncio se suma a 16 medidas comunicadas en setiembre de 2025 y reúne decisiones de fiscalización, ordenamiento y adaptación. Para el usuario, la clave es el calendario: algunas actuaciones pueden comenzar mediante cambios operativos, mientras que otras dependen de una norma, una licitación o un acuerdo entre intendencias.

Uno de los movimientos más visibles será la reubicación de siete equipos de control. Dos cámaras fijas de estacionamiento prohibido pasarán de avenida Italia y Avelino Miranda a Presidente Berro y avenida Italia, y de Colonia y Fernández Crespo a General Urquiza y avenida Garibaldi. Según la comuna, los puntos de origen no quedarán sin fiscalización: allí seguirán circulando ómnibus equipados con cámaras para controlar el carril Solo Bus.

También cambiarán de lugar cinco dispositivos que controlan velocidad o cruces con luz roja. Los nuevos puntos informados son Uruguayana y Turini; Luis Alberto de Herrera y Ayacucho; avenida Millán y avenida Garzón; Caramurú y Hernani; y avenida Joaquín Suárez y Juan Carlos Blanco. La Intendencia señaló que varios se ubican cerca de centros educativos y que el primero responde a un pedido vecinal luego de las obras del Ferrocarril Central. El anuncio identifica los destinos y el sentido de fiscalización, pero no fija en la comunicación una fecha única de activación para los cinco.

La patente ilegible aparece como un problema central de cumplimiento. El País informó, a partir de la presentación municipal, que 46% de las infracciones registradas por cámaras no termina en multa porque la matrícula no puede leerse correctamente. Frente a eso, la Intendencia enviará a la Junta Departamental un proyecto para poder retirar vehículos con matrículas alteradas, ocultas o ausentes, dispositivos que impidan identificarlos, ruido excesivo o una deuda de multas superior al valor de aforo del vehículo sin convenio de pago. Ese retiro no debe interpretarse como una potestad ya vigente: primero requiere la aprobación departamental.

En paralelo, la comuna propondrá al Congreso de Intendentes que quienes participen en picadas, conduzcan con matrículas alteradas o ausentes, o circulen con vehículos excesivamente ruidosos deban realizar un proceso de reincorporación antes de recuperar el permiso. Como involucra el sistema nacional de licencias, el cambio necesita coordinación más allá de Montevideo. El paquete incorpora además controles de sobrepeso a vehículos de carga: se prevén sanciones a partir de la balanza del sitio de disposición final de Felipe Cardoso y la contratación de una balanza móvil para fiscalizar en otros puntos.

Para quienes viajan en transporte público, los cambios más cercanos están en la información y los trasbordos. La aplicación Cómo Ir incorporará datos en tiempo real de servicios suburbanos, intervalos horarios, identificación de unidades accesibles o con aire acondicionado, puntos de intercambio y un acceso rápido a la consulta y recarga de saldo de STM Online. Además se crearán tres zonas de intercambio: Terminal Mendoza e Instrucciones, Mendoza y Aparicio Saravia, y Punta de Rieles. Con ellas, Montevideo pasará a tener 11 zonas que abarcan 60 paradas, donde el boleto de una hora extiende su validez para facilitar combinaciones.

El calendario es especialmente concreto para estudiantes. Desde setiembre de 2026, la Intendencia prevé probar la recarga automática a bordo de los viajes gratuitos de categoría G. La medida alcanzaría a unos 73.000 estudiantes de educación media pública y de centros privados con beca total. El objetivo es evitar que deban acudir a un local de recarga, aunque la primera etapa será un piloto y su funcionamiento deberá evaluarse antes de considerarlo un cambio plenamente consolidado.

El pago directo con tarjetas bancarias y billeteras electrónicas tiene un horizonte más lejano. El cronograma oficial prevé abrir una sala de datos en agosto, lanzar la licitación en octubre, adjudicar y firmar el contrato en diciembre de 2026, y poner el sistema en funcionamiento en junio de 2027. La intención es aceptar débito, crédito, tarjetas prepagas y billeteras, pero hoy esos medios todavía no sustituyen la tarjeta STM dentro del ómnibus. El plazo depende de que la contratación y la implementación tecnológica se cumplan como fueron anunciadas.

Otra iniciativa busca ampliar la oferta de estacionamiento mediante un llamado a expresiones de interés para predios públicos o privados, en especial cerca de los corredores troncales del STM. La propuesta incluye beneficios tributarios nacionales y departamentales, pero aún no define una red concreta de estacionamientos ni fechas de apertura. A su vez, la Intendencia anunció una fiscalización específica de balizas y cartelería asociadas a eventos: la normativa citada prevé multas diarias de 0,5 a 1,5 unidades reajustables por elementos mal colocados o fuera de especificación, y de 4 unidades reajustables por día cuando se instalen con más de 24 horas de anticipación o no se retiren dentro de las 48 horas posteriores al aviso de finalización.

En síntesis, el paquete no entra en vigor como una sola reforma. Los traslados de equipos, la actualización de Cómo Ir y el piloto estudiantil son acciones operativas con efectos más próximos; el retiro de vehículos y la reincorporación de conductores requieren decisiones institucionales; y el pago con tarjetas queda sujeto a un proceso de compra con meta en junio de 2027. Separar esas etapas permite saber qué puede cambiar en la calle durante los próximos meses y qué sigue siendo, por ahora, un anuncio con pasos pendientes.