Un uruguayo de 31 años fue asesinado a tiros en la madrugada del domingo dentro de un apartamento del barrio Palermo, en Buenos Aires. La víctima fue identificada como Carlos Andrés Migales Viera y, según fuentes del Ministerio del Interior, lideraba el clan La Mafilia, también conocido como Los Puglia, que mantiene un conflicto narco con Los Suárez en Villa Española. El crimen se investiga como un posible ajuste de cuentas.
Las primeras informaciones le atribuían 29 años; los datos posteriores de la investigación indican que tenía 31.
El ataque ocurrió en un edificio de la calle Costa Rica, al 5200 según una versión y al 5600 según otras. La Policía de la Ciudad llegó tras un llamado al 911 que alertaba sobre una persona muerta. Con él estaban su esposa, de 27 años y también uruguaya, y, según otra versión, sus dos hijas; ninguna resultó herida. Los familiares contaron que entre tres y cuatro personas entraron al apartamento sin forzar la puerta ni la cerradura, le dispararon casi sin mediar palabra y huyeron.
Tres imputados y un arma con silenciador
Con las descripciones de los testigos y el seguimiento de cámaras públicas y privadas, los policías detuvieron a dos sospechosos en el cruce de las avenidas Santa Fe y Bullrich, frente al Regimiento de Infantería 1 Patricios, a unas ocho cuadras del lugar. Allí encontraron un arma con silenciador que habría sido descartada durante la fuga; los peritos instalaron una carpa sobre ella para preservar las huellas y será analizada para saber si es la usada en el crimen.
Después la Justicia imputó a tres detenidos, todos argentinos: Gabriel Ramón Da Silva, Cristian Nahuel Paiva, de 20 años, y Ulises Aladro, de 21, estos dos últimos vecinos de la localidad bonaerense de Longchamps. Los investigadores creen que hay un cuarto atacante prófugo. El juez Damián Kirszenbaum ordenó el secreto de sumario. Sobre cómo entraron hay dos versiones: una reconstrucción inicial indicaba que fue el propio Migales quien les abrió la puerta, mientras que fuentes de la investigación sostienen ahora que los atacantes usaron una copia de la llave magnética del edificio y la clave numérica de la puerta del apartamento, lo que abre la hipótesis de un entregador. La causa está a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 26. Según fuentes policiales, Migales había alquilado el apartamento el día anterior a través de una plataforma de alquileres temporarios.
Cómo fue el ataque
Según fuentes con acceso a la causa, cerca de las 3.30 los sicarios marcaron la clave electrónica de la puerta y fueron directo al apartamento del segundo piso, sin robar nada. La esposa de Migales fue la primera en verlos y pidió ayuda a los gritos; él estaba en el baño e intentó cerrar la puerta, pero no llegó a tiempo. Dos de los atacantes le dispararon nueve veces con una pistola con silenciador y solo un tiro lo alcanzó, en el abdomen. Toda la secuencia duró unos dos minutos. Sus dos hijas dormían en el mismo piso.
En el apartamento quedó una pistola de la víctima, con 30 balas y tres cargadores, y precintos plásticos de los que suelen usarse para inmovilizar personas. Los dos detenidos en la fuga son del sur del conurbano bonaerense; una tercera persona apresada en la zona no tendría relación con el crimen, según una de las fuentes. Migales había alquilado dos apartamentos en el mismo edificio.
Para los investigadores no hay dudas de que fue una venganza. Según fuentes de la causa, la familia había cruzado a Argentina porque habrían puesto precio a su cabeza, que se estima en medio millón de dólares; había cerrado sus redes sociales y planeaba quedarse un tiempo. La principal hipótesis vincula el crimen con el cargamento de 265 kilos de droga, valuado en 2 millones de dólares, que la Policía uruguaya incautó a mediados del mes pasado y que los investigadores atribuyen a la banda de la víctima.
Quién era
De acuerdo con la información policial, el hombre había entrado a Argentina pocas semanas antes. Otra versión indica que estaba de paseo y que desde hacía un tiempo vivía en Punta del Este, donde tiene dos comercios a su nombre, aunque la Policía uruguaya tenía datos de que seguía vendiendo droga en Villa Española.
Las primeras informaciones lo describieron como un aliado de Los Puglia sin parentesco con la familia; fuentes del Ministerio del Interior lo señalaron después como el líder del clan. «La Policía uruguaya lo detuvo mil veces», dijo una fuente de la investigación argentina, que lo calificó como «un narco menor» que en el último tiempo «estaba levantando cabeza». Tenía tres antecedentes penales: uno por rapiña y dos por suministro de drogas, estos últimos sumados mientras estaba preso, además de anotaciones de cuando era menor de edad. Otros registros a los que accedieron los investigadores suman una imputación por homicidio agravado, disparo de arma de fuego y lesiones, hace dos años. Fuentes policiales uruguayas también lo vinculan con personas del barrio Marconi.
El clan Los Puglia fue blanco de varios ataques en los últimos meses. En julio, un niño de 12 años de la familia fue asesinado en un tiroteo en las canteras del Parque Rodó. El 31 de agosto, otro ataque a tiros contra una construcción vinculada al clan, en Tomás Claramunt y Juan Vicente de Arco, dejó un joven de 19 años muerto y cuatro heridos, entre ellos un familiar del hombre asesinado en Buenos Aires.
Un intento de matarlo en agosto
El crimen de Palermo no fue el primer intento contra su vida. Según fuentes policiales, desde hacía al menos dos meses lo buscaban para matarlo. Poco después de la una de la mañana del sábado 1 de agosto, su BMW fue atacado a tiros en Santa María y Montalvo, en Villa Colón, Montevideo.
Los atacantes viajaban en una camioneta blanca con sirenas y una matrícula policial falsa, y se hicieron pasar por policías. Cuando el conductor aminoró la marcha, dispararon contra el auto creyendo que adentro iba su dueño. Pero quien manejaba era un familiar de Migales, de 31 años, que recibió disparos en la espalda, un brazo y una pierna y sobrevivió; su pareja, de 30 años, también quedó fuera de peligro.
El vínculo con la Operación Trazador
Fuentes del Ministerio del Interior y de la Brigada Antidrogas ubican a Migales en la investigación de la Operación Trazador, uno de los mayores golpes recientes contra la pasta base en Uruguay, con incautaciones de droga, armas y dinero en efectivo. Según esa información, era un articulador del financiamiento, la logística de ingreso de la droga y el lavado de dinero a través de comercios legales, entre ellos los que tenía en Punta del Este.
Para la Policía uruguaya, el ataque en Palermo puede ser una represalia de bandas competidoras, después de que los operativos debilitaran la red de acopio y distribución del grupo. La Procuraduría de Narcocriminalidad argentina colabora con la investigación del homicidio.
Qué sigue
- El Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 26 deberá definir la situación procesal de los tres imputados y el móvil del crimen, bajo secreto de sumario.
- La Policía busca a un cuarto sospechoso y espera las pericias balísticas sobre el arma con silenciador.
- Los investigadores intentan establecer quién facilitó a los sicarios la llave y la clave de acceso al edificio.
- Los investigadores uruguayos analizan qué aporta el crimen a la causa de la Operación Trazador.

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