Joaquín Serra, director nacional de Aduanas, dijo el martes que el organismo se prepara para el proyecto de competitividad y reducción del costo de vida. El texto, del Ministerio de Economía, ya pasó el Senado y se discute en Diputados. Una de las puertas que abre es el autodespacho: una empresa podría importar o exportar sin tener, de forma obligatoria, un despachante.

Serra habló en las jornadas tributarias de la DGI, en la Facultad de Ingeniería. Anunció aplicaciones para que las pymes envíen datos sin un software propio, y un área de asistencia. "El personal de Aduanas está acostumbrado a tratar con despachantes de Aduanas de muchos años operando en el sistema, pero ahora se abre la función de autodespacho a un público que no necesariamente está acostumbrado al ámbito aduanero", dijo.

También marcó que Aduanas y la DGI suelen pedir dos veces el mismo dato. Hay equipos de los dos organismos para que el operador no vuelva a presentar lo que uno de ellos ya tiene. En la devolución de tributos a exportadores con certificación de cadena segura, el plazo pasaría de 180 días a 30. Aduanas liberaría la mercadería y la DGI controlaría el reintegro.

Sobre los precintos, Serra dijo que en algunos casos dejarían de ser obligatorios, porque muchos cuestan más que la carga. En la sala hubo reparos: sacar esa traba podría bajar la trazabilidad del cargamento.

Qué sigue

Si Diputados aprueba el autodespacho y cuándo Aduanas publica las aplicaciones para las pymes.