El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, provocó malestar en el gobierno chileno al vincular el respaldo de Washington a la soberanía de Chile sobre el Estrecho de Magallanes con la disposición del país a cooperar en temas de interés estadounidense.

"Si quieren los recursos que tenemos para combatir el crimen organizado y quieren un país que les ayude a proteger sus derechos sobre el Estrecho de Magallanes, entonces van a tener que trabajar en las cosas que también son importantes para nosotros", dijo Judd durante un encuentro empresarial sobre comercio global en Santiago.

El diplomático agregó que parte de su tarea es informar a Washington sobre la postura chilena respecto del estrecho y que a veces recibe críticas por ello: "La gente dice: '¿Por qué siempre se pone del lado de Chile?'".

La respuesta del gobierno y del Senado

El canciller Francisco Pérez Mackenna respondió que Chile no necesita respaldo extranjero para defender su soberanía. "El Estrecho de Magallanes fue, es y será siempre chileno", afirmó.

El Senado emitió un comunicado en el que rechazó los dichos. "Chile no requiere condicionamientos ni autorizaciones externas para defender aquello que le pertenece y que está respaldado por nuestra historia, nuestro ordenamiento jurídico y el Derecho Internacional", señaló. El texto sostuvo que la cooperación internacional es "bienvenida y necesaria", pero que no puede confundirse "colaboración" con "dependencia", ni "apoyo" con "soberanía".

Judd dice que lo sacaron de contexto

Tras la repercusión, el embajador aseguró que sus palabras fueron "tergiversadas". "Mis palabras fueron claramente sacadas de contexto y en ningún momento condicioné la soberanía de Chile", dijo, y agradeció al ministro de Defensa, Fernando Barros, por reconocer ese contexto. Según Judd, su intervención fue "un respaldo firme y positivo" a la relación bilateral.

Un estrecho en disputa diplomática

El episodio se suma a otro cruce reciente. Semanas atrás, el jefe de la Fuerza Aérea argentina, Gustavo Javier Valverde, afirmó en una entrevista que el estrecho es uno de los puntos donde Argentina debe intentar mantener su soberanía. Chile envió una nota de protesta y la Cancillería argentina respondió que su posición es la que fijan los tratados de límites y de paz y amistad vigentes entre ambos países, que considera definitivos.

Qué sigue

Resta saber si la Cancillería chilena convocará formalmente al embajador o si el episodio se cierra con la aclaración de Judd. El tema se cruza con la negociación de cooperación en seguridad y crimen organizado entre ambos gobiernos.