En 2026, al final del verano, desapareció el glaciar del monte Triglav, el pico más alto de Eslovenia. El país alpino tenía dos. El que queda se llama Skuta, está en los Alpes de Kamnik-Savinje, al norte, y sigue achicándose.

Lo que queda

Andrej Slak, guía de montaña desde hace 35 años, dijo que el cambio se nota sobre todo en la última década. "Estamos aquí junto al último glaciar que queda en Eslovenia", contó después de llegar a los restos de Skuta. "Miren lo que queda: apenas algo más que un pequeño parche cubierto de gravilla y escombros. El cambio es impactante."

El hielo visible es una mancha en la ladera. El resto está bajo las piedras, con una abertura estrecha hacia una grieta. Slak recordó que esos glaciares funcionaron durante siglos como reserva de agua de los valles. Un verano de calor y sequía en Europa agravó el retroceso. Los científicos atribuyen una parte del calentamiento global a la actividad humana.

Qué sigue

Triglav ya no tiene glaciar. Skuta sigue, cubierto de escombros. No se anunció una medición nueva para esta semana.