Sekoia Agente de Valores, una firma autorizada por el Banco Central del Uruguay (BCU), informó a la Superintendencia de Servicios Financieros que quedó afectada por la insolvencia y liquidación de Banex International Bank, una entidad financiera internacional radicada en Puerto Rico. La empresa anunció que asumirá "íntegramente" con fondos propios la pérdida para reponer el dinero de sus clientes.

La comunicación fue presentada como hecho relevante por el presidente de Sekoia, Mariano J. Battaglia, según la normativa del mercado de valores.

Cuánto dinero estaba en juego

Sekoia tenía en Banex una cuenta ómnibus, un instrumento que agrupa el dinero de varios inversores, con un saldo en efectivo de sus clientes de US$ 242.809,12. Además, tenía una cuenta propia con US$ 9.950.

Para proteger a sus clientes, la firma resolvió considerar como propios los fondos de esa cuenta, reponer el dinero con recursos propios y presentar directamente el reclamo ante el síndico de la liquidación. Su cartera está integrada en su mayoría por clientes no residentes.

La caída de Banex

Sekoia tomó conocimiento el 6 de octubre de que la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras de Puerto Rico había ordenado el 22 de setiembre el cese inmediato de las operaciones de Banex y la revocación de su licencia. El regulador le prohibió aceptar depósitos y realizar transferencias, pagos o retiros sin autorización, y designó a la firma Driven como síndico para administrar la liquidación. También presentó una querella administrativa contra el presidente de la junta directiva del banco, Luis A. Gasparini.

Según el informe de un monitor independiente citado por el regulador, Banex es insolvente y sus activos líquidos no alcanzan para devolver el dinero a los depositantes. Entre las irregularidades detectadas figuran más de US$ 24 millones registrados en una cuenta contable "en tránsito" que no pudieron ser localizados, y retiros de más de US$ 18 millones que el dueño del banco hizo para uso personal y de sus empresas mediante un préstamo a sí mismo, sin fecha de devolución ni garantías.

La investigación concluyó además que los aportes de capital que había declarado el banco se hicieron con dinero de los propios depositantes. La situación se agravó cuando las autoridades del Reino Unido intervinieron una firma relacionada, Euro Exchange Securities UK, lo que dejó fondos del banco congelados.

Los depósitos en Banex no estaban asegurados, y cualquier reclamo debe tramitarse ante el síndico.

Qué sigue

Sekoia deberá concretar la reposición de los fondos a sus clientes y seguir el reclamo en el proceso de liquidación en Puerto Rico. Resta saber si otros intermediarios que operan en el país tenían dinero en el banco.